Invasión de marcas chinas: qué pasó en Chile y qué podemos esperar

Entrevista realizada por Cristian Ortega de MDZol.com a Marcelo Palomino de Autoscosmos Chile. 

Palabra de experto

Marcelo Palomino es editor de Autocosmos Chile y habitual tester en el canal de Youtube del medio, donde analiza los últimos lanzamientos en el mercado trasandino.

A él entrevistamos con la intención de que nos diera un panorama de las marcas chinas en Chile y a qué desafíos se enfrentan, como así también la reacción ante ellas de las marcas «de toda la vida» y los consumidores.



Las primeras marcas chinas

– ¿Cuándo llegaron las primeras marcas chinas a Chile y cuáles fueron?

– Las marcas chinas llegaron oficialmente en el 2007, con el lanzamiento de Great Wall primero, y de Chery meses después. Sin embargo, el primer auto chino fue un Chevrolet Corsa Plus, una versión más equipada del sedán que se producía en Brasil, y que tuvo un sorprendente éxito de ventas desde fines del 2006.

El proceso a partir de ahí fue muy rápido. Chile cuenta con tratados de libre comercio con buena parte del mundo y, además, no es productor de automóviles, por lo que la competitividad es alta.

Eso llevó a los importadores, algunos de ellos muy grandes y con muchas representaciones, a entrar en una especie de guerra por ver quién tomaba más marcas chinas. Así llegamos a tener más de 30, muchas de ellas irrelevantes, con sólo un modelo. Y es que el sistema permitía eso: traer varias marcas con uno o dos modelos y venderlos bajo el paraguas del importador, ofreciendo así un line-up más completo, sin que la marca fuera realmente importante. Afortunadamente, eso ha ido desapareciendo y van quedando las mejores.

– ¿Cómo fue la reacción del público y de las demás marcas?

En general fue buena, aunque hubo bastante confusión respecto del posicionamiento. Resulta que a finales de los 80, cuando salió Pinochet y volvió la democracia a Chile, un grupo de empresarios comenzó a importar Lada, marca rusa que llegó con precios similares a la de los autos usados, siendo un éxito inmediato, al punto que por algunos años fue la marca más vendida de Chile.

Lo que ocurrió con los chinos es que la gente pensó que iba a ser un fenómeno similar a Lada, pero se encontraron con que eran autos a precios similares a los que llegaban de Mercosur, más grandes y bastante más equipados. Esa fue la estrategia utilizada al principio: competir ofreciendo más valor a un mismo precio. Por eso, el despegue fue lento, concentrándose en pick-ups y furgones comerciales compactos, primero, y en SUV ahora.

El resto de las marcas miró con tranquilidad, ya que al estar muchas de ellas bajo el mismo paraguas del importador, no sentían que fueran competencia directa de ellos. Había posicionamientos complementarios.

Ahora, sí comenzaron a pegar, especialmente a aquellas marcas que se abastecían de Mercosur, que por entonces ofrecían productos igual o incluso peor en calidad y equipamiento (aunque con una marca respetada detrás). Diría que Fiat, Chevrolet, Renault y Volkswagen fueron las que más sufrieron, aunque en los segmentos más bajos.

Posicionamiento

– ¿Cómo se han posicionado actualmente en el ranking de ventas por ejemplo del último año en relación a las demás marcas?

Por primera vez en este año el origen chino es el más importante en Chile, con un 16% del total. De eso hay un 2-3% que corresponde a Chevrolet con el Sail y con el N300 Max, que son muy vendidos acá.

Tenemos menos marcas chinas, unas 17-18, que en total han vendido este año unas 40 mil unidades (a septiembre), más o menos un 13% del mercado. Ahora, esto también se explica porque muchos modelos populares de marcas coreanas y japonesas están llegando de México, Tailandia e incluso Estados Unidos.

La marca china más vendida hoy en Chery, con el 2% del mercado y está en el puesto 15, seguido de JAC (16°) y Changan (17°). Ojo, que el mercado chileno está muy atomizado y el líder marca menos del 10% de market share.

Precios

– ¿Y en el apartado precios?

La propuesta de la industria china sigue siendo ofrecer más valor a un precio semejante o levemente inferior que la competencia tradicional, y es así como puedes comprarte un SUV mediano chino por el precio de un compacto Mercosur (Kicks, Ecosport, Tracker), o uno full equipo a casi el mismo precio que un Entry de las marcas normales.

Sin embargo, se ha visto un incremento importante en varias marcas de los niveles de facturación y de PPV (precio promedio de venta). Esto indica que se están vendiendo autos más caros, en segmentos superiores. Por ejemplo, hoy ya tenemos SUV medianos súper equipados y con buenas motorizaciones, compitiendo con, por ejemplo, Toyota RAV4, Nissan Qashqai y Hyundai Tucson, que son los líderes en ventas en Chile.

– ¿Se destacan en un segmento en especial?

La industria china se está decantando por los SUV con prioritarios, y hay marcas que simplemente eliminaron sus otros modelos de pasajeros.

El segmento de los comerciales mini y compactos sigue muy vigente también, porque son baratos de compra y mantenciones. Y se mantiene muy activo el segmento de las pick-ups medianas, con capacidades de entre 750 y 1.000 kilos de carga, y motores diésel (4×2 y 4×4) que son una alternativa más barata a las tradicionales Mitsubishi L200, Nissan NP300 Frontier y Toyota Hilux, las más vendidas en Chile.



Conclusiones

– Según tu opinión y teniendo en cuenta que has testado infinidad de vehículos, ¿qué conclusión podés sacar de las marcas chinas respecto a modelos, calidad, equipamiento, seguridad?

Si las marcas japonesas demoraron 30 años en posicionarse en todo el mundo, y las coreanas los hicieron en 20, nosotros decíamos que las marcas chinas tardarían 10 años en ser competitivas.

En China se manufactura de todo para todo el mundo y son capaces de aprender sumamente rápido, más todavía si el gobierno impone a los fabricantes tradicionales asociaciones con marcas locales para poder vender localmente.

Han pasado 10 años y, creo, todavía no han llegado a ese punto de inflexión que permita colocarlas de igual a igual. Pero están a punto. Hay marcas que claramente apuntan a seguir ofreciendo precio, pero otras están avanzando muy rápido en ofrecer productos de calidad y alta tecnología, y diría que ya nos han llegado un par de modelos que su único punto en contra es que no son de marcas tradicionales.

Los primeros diseños copy ya no existen en exportación y hoy ves modelos diseñados en Italia por los mejores diseñadores del mundo. Hay tecnología motriz de última generación (motores con inyección directa, sobre alimentación, sistemas micro híbridos, cajas de doble embrague, etcétera), uso de materiales de calidad, resultados de seguridad avalados por C-NCAP, y ni hablar de todo lo que es electrónica (pantallas, sensores), donde siempre han sobresalido.

– ¿Las marcas chinas pueden pelear de igual a igual con las estadounidenses instaladas, como Ford o Chevrolet, o las europeas como Fiat, Peugeot y Renault, o las japonesas como Toyota?

Algo mencioné antes, pero sí, algunas marcas pueden competir de igual a igual. El tema que queda pendiente es saber cómo lo harán para superar los prejuicios que existe en todas partes contra la industria china. Ese es otro punto. Pero por calidad, ya hay modelos que son mejores que varios que se fabrican en Mercosur, por ejemplo.

– ¿Cuál es la mejor marca china según tu opinión?

De las que tenemos en Chile, Haval. Se acaba de lanzar la nueva generación del H6.

De las que no están, Geely. Le dio recursos a Volvo para desarrollar plataformas, motores, sistemas híbridos y eléctricos, y ahora se va a beneficiar de ello en toda su gama de modelos. Por suerte está por llegar a Chile.